Hace dos noches, cuando estaba tumbadísima en la cama, esperando que viniera el sueño a mi, hubo una pequeña guerra por el espacio dedicado a mis pies, entre yo, y mi gata.
No sé por qué, me dió por ponerme a pensar y reflexionar, a ver si las posturas que utilizamos para dormir, tienen algún sentido o relación, con nuestra actitud en general, nuestro estado de ánimo, etc.
Yo siempre he dormido, desde que recuerdo, en la posición fetal. Bien acurrucadita. Con las rodillas casi tocándome la barbilla. Sin embargo, en el trasiego de “ya sé que tú estabas ahí durmiendo antes de que yo llegara, pero yo soy la dueña de la cama y quien te da de comer”, me fijé, que aunque sigo básicamente, durmiendo casi en la misma posición, mis rodillas han bajado notablemente desde su altitud original, quedando ya muy por debajo de mis rodillas. Me dio por pensar, que quizá se debía a cómo han cambiado los años, mi actitud general ante la vida, algo más relajada (dentro de lo que cabe siendo yo) y sintiéndome mucho más protegida, o menos a la defensiva.
Así, buscando cositas por Internete, encuentro lo siguiente:

El Feto: Los que duermen en posición fetal se describen como duros por afuera, pero sensitivos y “suaves”, por dentro. Puede que sean tímidos cuando conocen, por primera vez, a alguien, pero rápidamente se relajan.
Ésta es la posición más común, adoptada por el %41 de las mil personas que tomaron el test. Y más del doble de mujeres, que hombres, tienden a tomar esta posición.
El Tronco: De lado, con ambos brazos hacia abajo. Éstas son personas sociales, extrovertidas, que les gusta formar partes de grupos, y que confían en extraños. Quizás demasiado crédulos
El “anhelante”: Personas que duermen de lado, pero con ambos brazos al frente. Sulen tener una naturaleza abierta, pero pueden estar llenos de sospechas y cinicismo. Son lentos a la hora de decidirse, pero una vez que la toman, difícil que la cambien.
Soldado: De espaldas, con ambos brazos a los lados. Los que duermen en esta posición son generalmente callados y reservados. No les gusta el bullicio o escándolo, pero ponen altos niveles de requerimiento para ellos mismos, y a otros.
Caída Libre: De frente, con las manos alrededor de la almohada, y la cabeza a un lado. Generalmente, son personas algo descaradas y sociales, pero pueden ser nerviosos por debajo. No les agrada las críticas, ni situaciones extremas.
Pez estrella: De espaldas, con ambos brazos alrededor de la almohada. Estos dormilones hacen buenos amigos, porque siempre están dispuestos a escuchar a otros, y ofrecen ayuda cuando se lnecesita. Generalmente no les agrada ser el centro de atención.
