Para quienes no conozcáis a Michael Moore, éste es un tipo americano, con una clara tendencia a la obesidad mórbida, una gorra calada hasta las orejas, el pelo grasiento, un cámara que le sigue a todas partes, y el productor, realizador y director de los mejores documentales que he visto en la vida.
A pesar de ser tremendamente conocido en EEUU desde hace años, en España no se le conoció hasta el estreno del aclamado “Bowling for Columbine“, documental irónico, divertido, profundo e inmejorable, sobre el sistema educativo americano, y el sistema de valores y creencias del llamado “sueño americano”, así como sobre la libertad de los ciudadanos para poseer armas de fuego.
Tras poner de moda el género de este tipo de documental seguido luego por otros (Super Size Me), y dotarnos de su visión particular sobre el 11S en Farenheit 9/11, llega Sicko, el documental que se centra, esta vez, en el sistema de salud privada de EEUU.
Sicko, es una visión estremecedora de algo que, aunque para nosotros pueda parece imposible, se está gestando también en nuestro país, de manos de nuestra querida Espe.
Como sabéis, en EEUU no hay sanidad pública, las personas deben pagarse su seguro privado, igual que nosotros hacemos, por ejemplo con las casas. A que a todo el mundo le ha pasado alguna vez que, se le ha inundado el garaje, ha tenido un accidente casero… no sé, cualquier cosa, y cuando ha ido a reclamar le han dicho que el seguro no se lo cubría??
En casa de mi padre hubo una vez un pequeño accidente doméstico, y al tratar con el seguro, nos cubría si caía un trozo de avión del cielo sobre la casa, pero no un destrozo por cuestiones ambientales. En fin, será cuestión de probabilidad.
Pues imaginaos que, en este caso, hacen los mismo, pero con vuestra salud, y no existe nada más.
El documental tiene verdaderos momentos indignantes, imposible no emocionarse y llorar ante algunas injusticias: desde dejar morir, literalmente, a una niña de 3 años, hasta abandonar a personas drogadas y semiinconscientes en la calle, al descubrir que no pueden pagar el hospital, que casi más parece una mafia que otra cosa.
El documental es impresindible: en primer lugar, porque es necesario saber en qué consiste exactamente la privatización de la sanidad, para que no nos cuelen a nostros la misma vulenración de derechos humanos fundamentales; en segundo lugar, porque no deja títere con cabeza y da las cifras exactas de por cuánto se ha vendido cada uno (no se libra ningún grupo político), tanto por las aseguradoras, como por las farmacéuticas; en tercer lugar, porque además realiza comparativas con otros países, que no sólo tienen mejores coberturas que EEUU, si no que la propia España, un país vecino tan cercano como es Francia….
En fin, podría derrochar aquí horas contando cada caso que aparece, cada injusticia, cada detalle… pero entonces, quizá no tendría sentido verlo, no?
Imprescindible, de verdad! Y para los que no hayáis visto los otros documentales aquí mencionados, aunque los documentales no sean vuestra mejor baza (que la mía tampoco), lo remarco…imprescindibles todos ellos.
