Hoy sábado, hemos decidido como par de mortales esclavizados por la casa, ir a Leroy Merlin, por cuarta vez, medidas en mano, a mirar cortinas.

A la salida, una señora portátil en mano, me pregunta muy amablemente si puedo contestar una encuesta, que sólo serán cuatro preguntitas (me enseña una pantalla, con un programa en base DOS, con cuatro campos a rellenar).

Acepto. La pobre debe estar hasta el moño de estar ahí de pie tocándole los huevos a la gente.

Las cuatro preguntas se convierten en cuatro decenas. Ufffffff

Cuando estamos a punto de acabar, pregunta candente:
- Trabajas?
- Sí
- De qué?
- Soy pedagoga
- No hace falta que me digas qué estudiaste, yo quiero saber la profesión.
- …………………………………………

Última pregunta para rematar:
- ¿Y el cabeza de familia de qué trabaja?
- …………….. No hay cabeza de familia. Somos dos cabezas enteras.
- (Dirigiéndose a mi pareja) ¿De qué trabajas?
- Soy ingeniro .
- …………………………………….. (esta por supuesto era yo).