Hoy se me han inflado las narices. Me he hartado. Tengo la oreja que que parece una parabólica de grande. Pero lo más repugnante, es que no hay nada que hacer, excepto expresarme aquí.

Durante mi mañana, tenía que hacer algunos trámites con la administración pública. Dado que soy una persona muy responsable, y que tengo mucho trabajo, he preferido informarme antes, de toooooooooodo lo que hay que hacer, ver si podía hacer pagos de impuestos por Internet, si podía descargarme los impresos, e informarme de ciertas cosas por teléfono.

Para ello, he tenido que contactar con diferentes administraciones públicas. Veamos el trato recibido en todas y cada una de ellas.

Caso 1. Tráfico

Busco el teléfono de la policía local de Palma, concretamente de la delegación de San Fernando, que es donde se pagan las multas. La intención es averiguar, si el coche que he adquirido tiene multas pendientes, para poder decírselo al anterior dueño, puesto que es necesario que el vehículo esté limpio para hacer la transmisión de la titularidad, y sin eso, no puedo asegurarlo, así que lo tengo muerto de asco en la calle.
Tras varios intentos en los que:
- “las líneas están saturadas pruebe a llamar en unos minutos
- “le atenderemos brevemente” : 20 minutos de música para acabar en un “pi, pi, pi, pi
va y me atiende un señor, que con un tono muy maleducado, al explicarle mi caso, me suelta un
- “Es que esto no es aquí, llame al 28 21 36” y me cuelga!!!!!! sin darme tiempo a confirmar si había cogido el número bien, vamos, ni a respirar.

Caso 2. Departamento de pago de impuestos del ayuntamiento de Palma
Tooooooooooooda la mañana, hasta las 14:00 (que son ahora) intentando hablar con ellos.
Las líneas han estado saturadas toooooooda la mañana hasta eso de la 13.
Llevo una hora, una hora de reloj, escuchando música, y cuando se cuelga, remarco, y sigo ahí, pendiente, de que en algún momento determinado alguna voz misteriosa esté al otro lado de la línea.

Caso 3. La dirección general de tecnología del Govern Balear (la dgtic)
Esto sí que manda narices. Un cliente (público, baste decir eso), con el que tenemos contratado un trabajo, quiere que le haga un servicio (esto es, que le cuelgue una información en su web). Esta información, la tiene un sr. que trabaja en este departamento.
Llevo intentando ponerme en contacto con este señor, unos dos meses (más o menos) sin exagerar. Le llamo, por lo menos, una vez al día. Toooooooooodos los días. A veces, más. Si me dicen que está reunido, insisto. Si me dicen que no va a estar en la oficina en todo el día, no.
Le he enviado e-mails, una media de 3 a la semana, rogándole que me conteste.
Nunca, nunca, nunca he escuchado su voz. Imposible!!!
Nunca me ha devuelto una llamada ni me ha contestado un e-mail.
Por supuesto, a las tres semanas de estar intentándolo, ya hablé con la persona responsable del trabajo encargado, que pertenece también a la administración. Ellos se arreglarán.

En fin, mi paciencia tiene un límite. Y hoy me he indignado lo suficiente como para colgar este post. Lamentablemente, es lo único que se puede hacer. :(