
Ficha: USA. 2007. 116 min. Director: Tim Burton. Acotrs: Johnny Deep; Helena Bonham Carter.
Sipnosis: Benjamin Barker, un hombre que ha sido injustamente encarcelado durante quince años, consigue escapar a Londres con la promesa de vengarse. Adoptando la apariencia de Sweeney Todd, Barker regresa a su vieja barbería en el piso de arriba de la pastelería de la sra. Lovett. Una vez allí, dirige su punto de mira hacia el juez Turpin, quien le envió a presidio para robarle a su mujer, Lucy, y a su hija pequeña.
Opinión: Me gustó. Así de rotundo. No incondicionalmente, no al 100%, no miré el reloj y… !Dios míos!, ya había terminado la película. No me gustó de ese modo, pero me gustó.
Me gustó la ambientación, el últimamente muy recurrido recurso de que todo sea en grises y sepias destacando el rojo (Sin City, entre otras), la siempre tétrica ciudad de Londres, sucia y maloliente, y me gusto la firma de Burton en el filme. Me gustó la sangre chorreando por doquier, notándose claramente que era pintura (por lo espesa y plástica que se vía) y aún así poniéndote en tensión cada vez que Deep alza la navaja. Me gustó Deep (siempre me gusta Johnny), su cara de malo, su cara de peridido y sufridor, sus gestos, su interpretación, su todo. Me gustó Helena Bonham, siempre me gusta aunque creo que está encasillada en los papeles de loca (El club de la lucha, entre otras). Me gustaron mucho los números musicales Deep-Bonham, divertidos, caústicos, originales.
No me gustaron los números más propios de un musical romántico, tipo Sonrisas y Lágrimas. La historia de los jóvenes, sus canciones, sus suspiros, el escote de la niña con el pelo largo y rubio en plan Rapunzel. Ciertamente eran indispensables para la peli, pero la hacen un poco pesada y larga al final.
Me encantará ver otra versión de este clásico que no sea musical (y eso que todo el mundo sabe que a mi SÍ me gustan los musicales, lo confieso). Quizá algún día reversionen. Quizá Deep aún esté en el candelero entonces.
