Clasificación de profesores (I)
Es la típica conversación que se tiene a menudo: yo en el colegio tenía un profesor que……
Así que hoy he decido recopilar una pequeña clasificación que hemos elaborado en el coffee time en las escaleras de la oficina.
El docente frustrad@: todos tuvimos un profesor/a que siempre estaba de mal humor, que entraba en la clase a las 8 de la mañana con cara de pomes agres, y tú pensarías “hoy se ha levantado con mal pie”, pero no, es un conocimiento innato, se levanta con mal pie todos los días. Eso suele ser, porque se hayan tan frustrados y quemados, que no tienen motivación para ir a trabajar (a todos nos ha pasado alguna vez). Hoy en día se le llama “Síndrome de burn out”, antes se decía, que no debía follar bien (ya a partir de la pubertad). Realmente se atribuía esta actitud a problemas personales, insatisfacción general con su vida, etc. Por supuesto, lo pagaban los alumnos, que no recibían unas clases interesantes, motivacionales, y que además solían ser difíciles de preparar por su falta de estrategia y objetivos claros.
El docente alcohólic@: todos hemos tenido alguna vez, igualmente, un profesor o profesora que bebía de más. Se notaba básicamente en que antes de entrar se desayunaban de un carajillo, y desde las 8 de la mañana apestaban a alcohol. En muchas ocasiones, este profesor coindidía con el anterior, no siempre eh?, y es difícil aún hoy en día plantearse si la frustración les llevó al alcohol, o viceversa. El olor de su aliento solía tirar pa atrás cuando te llamaba para que te acercaras, pero si venía por detrás después de pasearse por los pasillos (cosa que no pasaba a menudo porque el tema equilibrio solía estar afectado según los niveles), la sopresa hiciera que oliera aún peor. Además la higiene personal también acababa dejando mucho que desear en estos casos. Cómo no, algún profesor/a del estilo también cabeceaba en clase, o se dormía literalmente.
El docente salid@/asqueros@/guarr@: Quién no ha tenido un profesor/a que todos pensábamos iba un poco salido/a???? Hay múltiples casos al uso, estaba el profesor que sabías te aprobaría si te sentabas delante con minifalda, el que incluso se sobrepasaba y apoyaba su mano sobre tu rodilla cuando revisaba tu cuaderno o te explicaba alguna duda (diossssss que erradiquen los uniformes escolares de faldita por dios). También está la profesora que siempre iba escotada en exceso, la que venía con faldas muy cortas y se sentaba en el borde de la mesa, piernas cruzadas, a un nivel ideal si encima había tarima en la clase (sí, acertasteis, es aquella clase en la que inusualmente todos los alumnos de las filas de atrás se sentaban delante).
En muchas ocasiones este tipo de docente puede incluirse también en la categoría 2 (docente alcohólic@) convirtiéndose las cenas o fiestas de clase en verdaderos escenarios para el reino de la vergüenza ajena.
El docente hij@ de puta porque sí: podríamos decirlo del típico profesor cabrón, el que te suspendía porque le daba la gana, y te lo decía a la cara; el que te ridiculizaba en clase; el que te trataba de ignorante; el que te decía que un tema no iba a entrar y luego te lo metía en el examen (ah no, yo nunca dije eso); el que siempre buscaba la pregunta más enrevesada para ponerte en la evaluación; el que te quitaba tres puntos por una coma mal puesta; el que te dejaba de valorar toda una pregunta de cuatro puntos y dos hojas por delante y por detrás, porque no le habías especificado el lugar de nacimiento del autor (supuestamente el dato más importante y que tenía una especial influencia en su posterior obra). En fin, el hij@ de puta reconocido por todo el colegio/instituto/universidad. Pero lo peor, no era todo lo que hacía, si no la sonrisa de satisfacción con que lo hacía. Diossssssssssssssssssssssssssssssss (era odioso).
El docente sensible: el docente inseguro/a, muchas veces novato/a, que iniciaba su andadura profesional con ilusión, y se encontraba con un muro, con las burlas de los alumnos. El que no tenía mando dura con los alumnos (ni mucho ni poco, si no na de na). ¿Quién no ha tenido algún profesor de esos? De aquellos que salían llorando de clase cuando se convertía en foco de las burlas del grupo escolar y no era capaz de imponer autoridad ni respeto.
El docente amiguete: también es conocido por todos, con el que se podía hablar, el que entendía que eras adolescente e iba de comprensivo…. Cuando este profesor, además, era del tipo “docente cojonudo entonces” era la ostia, el mejor profesor de tu vida. Pero no hay que olvidar que a veces, el profesor amiguete, te daba una sorpresa a final de curso, Y TE SUSPENDÍA!!!!!. Entonces literamente lo pasabas a clasificar como “docente hijo de puta porque sí”, porque además era un traidor.
El docente malo porque sí: hay profesores, que no sabían enseñar. Lo hacían con voluntad, no eran especialmente permisivos, ni cabrones, no tenían nada remarcable. Pero eran aburridos, malos, su asignatura no tenía ningún interés, ni para ti, ni para nadie.
El docente cojonudo entonces: también había profesores cojonudos, aquellos cuyos deberes siempre hacías los primeros, que nunca te apetecía fullarte de la clase (hoy en día no sé qué término se usará para eso vamos). Tampoco tenían por qué ser fácil, eh?, de hecho normalmente no lo era, pero no se sabe por qué, todo el mundo aprobaba, porque todo el mundo se esforzaba y aprendía.
El docente cojonudo con la perspectiva de los años: normalmente eran profesores muy duros, muy exigentes, siempre rectos, sin visos de ser coleguilla. De hecho muchas veces los temías, acojonaban. A veces te esforzabas mucho, y te suspendía con el 4,5. No sé por qué, porque normalmente estos profesores podían estar clasificados en la categoría “hijo de puta”, pero en ocasiones (veo muertossssssss), no en serio, en ocasiones con el paso de los años, cuando lo piensas, qué bueno era realmente aquel profesor. Era duro, pero me enseñó, supo estirar de mi hasta k di lo que él creía que era capaz de dar, sin aspavientos, de forma sutil. Iba haciendo su trabajo, y sabía de lo suyo rato, y además lo explicaba bien, qué coño, luego quería el 100% en el examen, pero es que él daba el 100% en sus clase.
El docente casi jubilad@: y por último, tenemos al profesor/a pasota, que estaba medio sordo/a, que no se enteraba de nada, y que pasaba por la clase, con una permisividad total, porque a él/ella ya no le interesaba. Aquel con el que copiabas, porque se tiraba el examen leyendo el periódico y no nos miraba para nada.
Bueno, ésa es más o menos mi clasificación de docentes. Se admiten comentarios, nuevas clasificaciones, e incluso correcciones (con tal de que alguien diga algo, jajajajaja
).
